21 de septiembre de 2008

En el silencio estará vuestra fortaleza

"En el silencio estará vuestra fortaleza". Pienso, pues, que guardar la fortaleza para el Señor consiste en lograr la unidad de todo nuestro ser mediante el silencio interior, en reunir todas nuestras potencialidades para emplearlas únicamente en la práctica del amor, en tener ese "ojo límpio", que hace posible que nos ilumine la luz de Dios...
¡Qúe indispensable es esta bella unidad interior para el alma que quiera vivir ya aquí en la tierra la vida de los bienaventurados, es decir la vida de los seres simples, de los espíritus! Me parece que a eso se refería el Maestro cuando le hablaba a la Magdalena de "la única cosa necesaria". ¡Y qué bien lo comprendió aquella gran santa! Los ojos de su alma iluminada por la luz de la fe reconocieron a su Dios bajo el velo de su humanidad, y en el silencio y en la unidad de sus potencias "escuchaba las palabras que Él le dirigía". Por eso podía cantar: "Mi alma está siempre en mis manos"...
Esa es la condición del alma que ha penetrado en la fortaleza del santo recogimiento: el ojo de su alma, iluminado por la luz de la fe, descubre a su Dios presente y vivo en su interior. Y el alma, a su vez, vive tan presente ante Dios y en tan bella simplicidad, que Él la protege con solícito cuidado.
Sor Isabel de la Trinidad
Últimos Ejercicios Espirituales
Día Segundo

1 comentarios:

Silvia dijo...

HOLA AGOSTINA! ME GUSTO LA IMAGEN QUE ACOMPAÑA TU TEXTO .QUE POR CIERTO ES PROFUNDO Y BELLO.
UNA DE MIS HIJAS TIENE ESA IMAGEN Y CON OTRO TEXTO ENCIMA .POR ESO LA CONOCIA.
GRACIAS POR COMPARTIRLO.
CARIÑOS
SILVIA CLOUD.