25 de octubre de 2008

Pon tus ojos en Él, apóyate en Él y luego entrégale tu alma

Pienso que los santos son almas que se olvidan de constantemente de sí mismas y que se pierden de tal forma en su Amado, sin replegarse sobre sí mismas y sin mirar a las criaturas, que pueden decir con San Pablo: "Ya no vivo yo, es Cristo quien vive en mí". Para llegar a esta transformación no cabe duda que hay que inmolarse.

Pues pon tus ojos en Él, apóyate en Él y luego entrégale tu alma.
Dile que solo quieres amarle, que Él lo haga todo en tí por que tú eres demasiado pequeña. ¡Es tan bueno ser un hijo pequeño de Dios, dejarse llevar siempre por Él, descansar en su Amor! Pidámosle mucho esta gracia de la sencillez y del abandono (Sor Isabel - Carta 157)

¿Verdad que se está bien a su lado?, Sabes, Él es mi Infinito, en Él amo, soy amada y lo tengo todo. Unión sólida y profunda." (Carta 109)

4 comentarios:

Silvia dijo...

HOLA!APOYADOS EN ÉL ES MAS FACIL..
DIOS TE BENDIGA.CARIÑOS.
SILVIA CLOUD.

gueRRera de la LUZ dijo...

"Que sólo quieres amarle... que El lo haga todo por ti..."

Gracias Agostina. Qué fuerte y qué real es esto. Yo lo estoy viviendo, puedo dar testimonio de ello, es impresionante.

Muchos besos.

Unidas en la oración.

ALMA dijo...

Que lindo lo que dices.. me encantó la imagen!!!! es bellísima

Un beso

Nataly dijo...

Agostina que hermoso lo que escribiste!
yo trato de apoyarme siempre en el Señor y de no perder la fe en el camino.
siempre cuando le rezo le Digo..Diosito trata de hacerme mas sabia para comprender esta vida mejor.
te mando un fuerte abrazo y que Dios te bendiga.