15 de octubre de 2008

Un alma en Dios escondida

Si el amor que me tenéis,
Dios mío, es como el que os tengo,
Decidme: ¿en qué me detengo?
O Vos, ¿en qué os detenéis?

Alma, ¿qué quieres de mí?
- Dios mío, no más que verte.
- Y ¿qué temes más de ti?
- Lo que más temo es perderte.

Un alma en Dios escondida
¿qué tiene que desear,
sino amar y más amar,
y en amor toda escondida
tornarte de nuevo a amar?

Un amor que ocupe os pido,
Dios mío, mi alma os tenga,
para hacer un dulce nido
adonde más la convenga.

Santa Teresa de Jesús
Coloquio amoroso

1 comentarios:

Anónimo dijo...

hola trinidad como tas?,te mando besitos que andes bien cuidate nos vemos byebye!!
Celina