17 de noviembre de 2008

Si quieres, te acompaño en el camino...

El Ángel del Señor dijo a Felipe: "Levántate y ve hacia el sur, por el camino que baja de Jerusalén a Gaza: es un camino desierto". Él se levantó y partió. Se encontró con un etíope, ministro del tesoro y alto funcionario de Candace, la reina de Etiopía. Había ido en peregrinación a Jerusalén
y se volvía, sentado en su carruaje, leyendo al profeta Isaías.
El Espíritu dijo a Felipe: "Acércate y camina junto a su carro".
Felipe se acercó y, al oír que leía al profeta Isaías, le preguntó: "¿Comprendes lo que estás leyendo?"
Él respondió: "¿Cómo lo puedo entender, si nadie me lo explica?" Entonces le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él. El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente:
"Como oveja fue llevado al matadero;
y como cordero que no se queja ante el que lo esquila,
así él no abrió la boca.
En su humillación, le fue negada la justicia.
¿Quién podrá hablar de su descendencia,
ya que su vida es arrancada de la tierra?"
El etíope preguntó a Felipe: "Dime, por favor, ¿de quién dice esto el Profeta? ¿De sí mismo o de algún otro?"
Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este texto de la Escritura, le anunció la Buena Noticia de Jesús.
Siguiendo su camino, llegaron a un lugar donde había agua, y el etíope dijo: "Aquí hay agua, ¿qué me impide ser bautizado?"
Y ordenó que detuvieran el carro; ambos descendieron hasta el agua, y Felipe lo bautizó.
Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe, y el etíope no lo vio más, pero seguía gozoso su camino.
(Hechos 8, 26-39)

Que siempre haya "Felipes" en nuestas vidas...
Gracias a los Felipes que me acompañaron estos dias de retiro, y a todos los Felipes que Dios pone en nuestro camino!

Si quieres te acompaño en el camino...

Si quieres, te acompaño en el camino,
y en el camino vamos conversando.
Y al conversar, tus hombros se descargan;
descargas, pues tu peso voy llevando.

Pues pesa el peso de tu desencanto
y es tu resignación aún más pesada.
Pero te sostendré, pues ya sostuve
la cruz de toda cruz en mis espaldas.

Me duele que te alejes de los tuyos
y el creciente dolor de tu aislamiento;
pues toda mi pasión es ver reunidos
a los hijos de Dios que andan dispersos.

Yo sé que ya no crees en nuestro sueño.
Buscas seguridad retrocediendo.
Pero hasta en dirección equivocada
lo mío es ir contigo, compañero.

Si quieres, te acompaño en el camino.
Si quieres, hoy me quedaré contigo.
Escucha profecías, peregrino,
no seas testigo de desesperanza.

Es hora que levantes la cabeza
y, aunque anochece, alientes la confianza.
Pues es posible ver de otra manera
la trama que se te hizo tan confusa

¿No ves el hilo de oro de la Pascua
que rediseña todo lo que cruza?
¿No ves que desde dentro de las muertes
la Muerte fue implotada y ya no mata?

Y se revela el Nombre de la Vida.
Y el nudo que te ataba se desata.
Partir juntos el pan en nuestra mesa
descifra quienes somos y seremos.


La Pascua nos irrumpe, Amor de amores:
lo más vivo venciendo lo más muerto.
Por fin sabrás quién soy, sabrás quién eres,
mientras despiertas del antiguo sueño.
Y entenderás que es fiel a sus promesas
el Dios que prometió ser compañero.

Y de la historia mía y de la tuya
ya no te escaparás, ni tendrás miedo.

Verás la historia como historia abierta
y la esperanza arder su ardor sereno.

Y sentirás nostalgia de tu gente.
Y querrás compartir tu aliento nuevo.
Sin más demora, ponte ya en camino.
Sin más demora, ponte en medio de ellos.

Y brillará en tu fe de caminante
mi nombre y mi misterio de “Camino”,
y de mi fiel Estar-Acompañando
tu amor de acompañante será el signo.

5 comentarios:

Silvia dijo...

HOLA!ME ENCANTA QUE ME ACOMPAÑES EN MICAMINO..MUY ESPIRITUAL TU POST..OJALA TODOS TENGAMOS UN FELIPE...
BESOS.
SILVIA CLOUD

Nataly dijo...

Agos no conocia la historia de Felipe, eres increible, por eso me encanta visitarte, me llenas de fuerza espiritual con tus escritos, como perder algun dia el camino con gente como vos, eres mi felipe, gracias por estar aqui...besos!!!!

Mariano dijo...

Que siempre haya "Felipes" en nuestas vidas...
Gracias a los Felipes que me acompañaron estos dias de retiro, y a todos los Felipes que Dios pone en nuestro camino!

Me quedo con esta frase...

realmente trasmite paz tu blog...

ALMA dijo...

Agos, no conocía la historia y sería bueno que algún Felipe, a personas como yo, nos abriese la entendedera.

Besos

Agostina dijo...

Bueno Alma, aqui va la explicacion... "Etiope" eran las personas de otras razas que eran atraidas por la religion de los judios y la fe en Dios. Este etiope se encontraba leyendo un texto de Isaías (Antiguo Testamento) pero no entendia lo que decia. Aparece entonces "Felipe", que habia sido enviado por un angel de Dios. Entonces le explica la escritura y luego le anuncio a Jesús... siguieron caminando juntos y el etiope fue bautizado...

Usé este texto (que me lo dieron en el retiro) porque me parecio re importante la figura de Felipe, es decir de los instrumentos que Dios pone en nuestros caminos para acercarnos a Él, para que nos "acompañen en el camino", nos guien, nos orienten..
Espero que este un poco mas claro

Gracias por pasar :)
Saludos... Agostina